El Palacio
Nacional ubicado en la ciudad de México es la sede del Poder Ejecutivo Federal de México. Su construcción inició en 1522 como segunda residencia privada de Hernán Cortés sobre parte del palacio del Huey Tlatoani
Moctezuma Xocoyotzin, fue luego adquirido por la corona y destinado como sede del
Virrey de la Nueva España, periodo en el cual fue incendiado y semidemolido en
1692 y reconstruido por las autoridades virreinales. Consumada la
Independencia de México fue destinado como sede de los Poderes Ejecutivo,
Legislativo y Judicial de los diferentes regímenes republicanos y monárquicos
del país, siendo en la década de 1930 su última gran
remodelación.
Construido en 40,000 m2, se encuentra ubicado al
oriente de la Plaza de la Constitución en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en la Delegación Cuauhtémoc del Distrito Federal.
Historia
Siglo XVI
Durante la Conquista de México de 1519 a 1520, las fuerzas de Hernán Cortés pusieron sitio a Tenochtitlan y en su avance destruyeron las Casas Nuevas de Moctezuma,
como la mayor parte de la ciudad. Derrotados los tenochcas,
Hernán Cortés se apropió de ella, junto con el Palacio de Axayacatl o
Casas Viejas de Moctezuma, donde se hospedo de 1519 a 1520 durante la primera etapa de la Conquista, y en enero de 1522 comenzó la reconstrucción de la ciudad de
Tenochtitlan, que desde entonces se le conoce como Méjico (con
"jota").
La nueva ciudad reconstruida se hizo habitable a partir de
1524, bajo una nueva traza de corte europeo, la cual incluía una
plaza central y casas para los conquistadores indígenas y españoles. Las de
estos últimos, con una marcada forma de fortaleza. Hernán Cortés como principal conquistador toma el predio del Palacio de
Axayacatl ubicado en el lugar que hoy ocupa la casa matriz del
Nacional Monte de Piedad y que para la época se encontraba dando frente a la plaza
del Empedradillo y a la antigua construcción de la Catedral, en este estableció su primera residencia en la ciudad, por
lo que se le conoció como Casas Viejas
de Cortés. Más tarde, la Real Audiencia y el primer virrey Antonio de Mendoza la tomaron como casa de gobierno.
Cortés, al verse impedido de utilizar su residencia utilizada
por el gobierno novohispano, inició la construcción de un nuevo palacio para su
uso personal en los terrenos que antes habían ocupado las Casas Nuevas de Moctezuma; residencia
que conformó parte de su Marquesado del Valle de Oaxaca, ratificado por cédula real del emperador
Carlos V
en 1529. Para la obra usó la mano de obra y materiales que tenía en
su marquesado, sobre todo de los pueblos dependientes de Coyoacán, como Tacubaya (para piedras y arena), Cuajimalpa (para madera), etc.
En los años inmediatos a la conquista, la
Plaza Mayor de la ciudad de México mostraba en su lado oriental la nueva gran propiedad de
Hernán Cortés; hacia el sur, las construcciones que albergaban las casas
del Cabildo, la cárcel del ayuntamiento y la carnicería; hacia el poniente se levantaban las Casas
Viejas de Cortés, rentadas para albergar a la Real Audiencia y al virrey. En el lado norte se encontraba un modesto nuevo templo
religioso y las ruinas del Templo Mayor mexica que con el tiempo dejarían su
lugar a la grandiosa catedral.
Al crecer la burocracia del gobierno virreinal, se hizo
necesario contar con una sede propia para albergar las instituciones de la
Nueva España y con el fin de dejar de pagarle renta a Cortés y a sus
herederos. Tras 41 años de litigios sobre rentas y prerrogativas de los Cortés
es como el 19 de enero de 1562, el segundo virrey Luis de Velasco y Martín Cortés, hijo del conquistador, acuerdan la venta del palacio del
conquistador ubicado al costado oriente de la Plaza Mayor de la ciudad, en 264 mil reales (equivalente a 33 mil pesos
de aquella época), por lo que devuelven a la familia de Cortes el palacio frente
a la catedral. Ocho meses después, las Casas Nuevas de Cortés se convierten
en la sede del poder virreinal, que por lo mismo reciben desde entonces el
nombre de Palacio
Virreinal.
La construcción de ese entonces colindaban al norte con una
especie de plaza, la cual terminaba en la actual calle de Moneda que tenía un
canal y daba frente al palacio del Arzobispado, al oriente con otro terreno
baldío que debió de servir como patio, huerta y ruta de escape para las
Ataranzas (puerto de las embarcaciones que navegaban rumbo a Texcoco), al sur
con la acequia Real (actualmente la calle de Corregidora), que cruzándola
contaba con un terreno en el cual se ponía un mercado que después se conocería
como la Plaza del Volador, y al poniente con la Plaza Mayor y el mercado del Parian.
En los terrenos al sur de la acequia Real, además de la Plaza
del Volador, se instalaría una de las sedes de la Real Universidad de México. En
los terrenos del mercado del Volador dio paso en el siglo XX al actual Palacio de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación.
El edificio fue adaptado en 1563 para albergar al gobierno, siendo el segundo virrey
Luis de Velasco y Castilla el primero en residir en él en el piso superior del palacio,
junto con la Real Audiencia, mientras tenía abajo la cárcel de la Corte Real (la cual
fue quemada en 1659) y una serie de bodegas donde los comerciantes podían ser
vigilados.
Siglo XVII
Con el paso de los años se construyeron nuevas habitaciones
en el costado suroriental, hecho que no alteró el extenso jardín y las huertas que
tenía. Hacia finales del siglo, el entonces llamado Palacio de los Virreyes
tenía el aspecto de una fortaleza, con dos torres en las esquinas resguardadas por artillería, con pocas
ventanas y "con troneras para fusilería, dispuesto todo para la defensa". Este
palacio era mucho mas pequeño del que actualmente se puede ver, con solo dos
patios y dos pisos, tenía solo tres puertas, dos dando a la
Plaza Mayor y una a las huertas.
En el gobierno del virrey fray García Guerra entre los años 1611 y 1612, que se construye una plaza de
toros en la parte oriente del palacio, misma que resulto destruida por un
terremoto.
El 8 de junio de 1692 una terrible hambruna propició el motín de unos 8 mil
indígenas en la ciudad de México que se reunieron en la Plaza Mayor para exigir alimento. Al no ser atendida la turba se amotino
y decidió prenderle fuego al palacio del Ayuntamiento y al Palacio Virreinal. Las llamas devoraron cada uno de los
salones, habitaciones y oficinas del Palacio; durante el motín el sabio
Carlos de Sigüenza y Góngora se empeño en salvar mucho de los archivos coloniales que se
resguardaban en ambos edificios, al amanecer del día siguiente el estado del
Palacio era desolador, de la sólida construcción muchas áreas quedaron hechas
cenizas, siendo la principal área devastada la que rodea el Patio de
Honor.
Siglo XVIII
Antes del incendio y posterior a eso se cuenta que el Palacio
Virreinal tenía un estado tal que recordaba un muladar, a su interior había
cuartos de habitación, de puesteros de la plaza, bodegas para guardar frutas y
otros comestibles, fonda y vinatería que se llamaba la Botillería, panadería con
amasijos, pulquerias, zonas de juego de naipes público y juego de boliche, donde
incluso se podía terminar la parranda por la mañana, todo esto causaban montones
de basura que se quedaban al interior del Palacio.
El palacio quedo en ruinas varios años pero en
1711 se reinicia la reconstrucción, siguiendo la composición
básica original de dos patios y dos pisos, pero con acabados mas moderno tipo
Barroco y dejando de lado mucho de su aspecto de fortaleza, las
obras en Palacio se enfrentaron a la continua falta de presupuesto para los
trabajos de las obras, que llegaron a costar 195 mil quinientos pesos, razón por
la cual se mantuvo prácticamente en obras continuas durante el siglo XVIII,
época en que también se construía el nuevo edificio de Catedral, esté con el frente a la Plaza Mayor. Es en esta época se amplia el Palacio hacia el norte, hasta
llegar a la calle de Moneda, esta sección se hace con patios mas pequeños y
habitaciones para el presidente, con una pequeña puerta que da directo a la
cárcel de Palacio.
Es hasta la llegada del virrey Juan Vicente de Güemes segundo conde de Revillagigedo que se inicia la limpieza y
dignificación del palacio y la Plaza Mayor, en 1789 se emite el primer reordenamiento del comercio
ambulante e higiene, que desalojo a los comerciantes del Palacio, la
Plaza Mayor y las calles de la ciudad de México, aunque luego de la salida de este virrey la situación
volvió a suceder fuera de Palacio.
Durante esa época solo la Capilla Real construida en la parte
oriente se mantuvo a salvo, esta tenía pintado el martirio de
Santa Margarita por la mano de Alonso Vázquez pintor sevillano, al sur de la capilla y tras los edificios
de la Casa de Moneda (hoy Museo Nacional de las Culturas) se realizo el Jardín Botánico, que servía de paseo a los
habitantes del Palacio.
Siglo XIX
El 27 de septiembre de 1821 luego de un desfile desde el Palacio del Ex Arzobispado en
Tacubaya por parte del ejército Trigarante, es entregado en la entrada principal el gobierno virreinal
por parte Juan O'Donojú a Agustín de Iturbide. Al día siguiente, el 28, se instaló en su interior la Junta
Provisional Gubernativa, presidida por Iturbide, que emitió el
Acta de Independencia del Imperio
Mexicano que quedó en espera de que el rey español
Fernando VII reclamara para si el trono de México, según el Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba, por lo que el palacio pasa a ser llamado Palacio Imperial.
Fernando VII rechazó la independencia de la Nueva España y por ende el
trono mexicano y el Congreso Imperial proclama a Iturbide como emperador, aunque Agustín I continuó viviendo en el palacio de los condes de San Mateo
de Valparaíso (actualmente el Museo Palacio Cultural Banamex, también conocido como Palacio de
Iturbide).
Tras la caída del imperio de Iturbide en
1823, en el templo de San Pedro y San Pablo (actualmente el Museo
de la Luz de la UNAM) se llevan a cabo las secciones del Congreso Constituyente,
mismo que firma el Acta Constitutiva de la Federación
Mexicana y posteriormente la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de
1824, fundada la República, el Congreso decretó que todos los
lugares que en su nombre llevaran los términos de "Real", "Virreinal" o
"Imperial" serían sustituidos por el de "Nacional". Por ello adopta desde
entonces el nombre de Palacio
Nacional. Es entonces remodelado para albergar en su interior a los tres
poderes federales que se formaron en la nueva república: el Ejecutivo, el
Legislativo y el Judicial.
Para entonces, la construcción del Palacio cubría ya toda la
fachada poniente que daba a la Plaza Mayor, teniendo la Plaza de la Constitución su mita sur ocupada por el Mercado del Parian, es durante los primeros 40 años de la vida independiente
del país.
Estos golpes de estado y revueltas afectaron en menor o mayor
medida al Palacio Nacional, las
obras de reconstrucción y adecuación fueron continuas durante el siglo XIX,
estos movimientos políticos y simples accidentes, perdiéndose en el trayecto
obras artísticas de la época colonial, transformándose la ocupación de sus
espacios y cayendo en el descuido parte de sus instalaciones. De esta época
destaca el cierre de la pequeña puerta de la cárcel en 1831 para mejorar la
seguridad de las habitaciones presidenciales,pero sobre todo la edificación del Recinto Parlamentario,
creado para albergar la Cámara de Diputados que habría de incendiarse en
1872.
A raíz de la guerra de 1847 entre México y los
Estados Unidos, por disputas territoriales luego de la anexión de Texas
como Estado por parte de este último (1846-1848), luego de la toma del último reducto que protegía la ciudad
en el Castillo de Chapultepec, el 14 de septiembre de 1847, el ejército estadounidense ingresa en la plaza principal de
la ciudad de México. El ejército estadounidense izó su bandera en Palacio
Nacional, aunque por instrucciones del Gral. Winfield Scott se respetan las instalaciones. De esta manera, el
16 de septiembre de 1847
en que se celebraría la independencia de México, los
estadounidenses concretaban la ocupación del país. La estadía del ejército de
Estados Unidos terminaría tras la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo el año de 1848 por el que se perdía más de la mitad del territorio
mexicano. La desocupación del Palacio Nacional se realizó hasta el
28 de junio de 1848. Al día siguiente se izó de nuevo la bandera nacional
mexicana en una ceremonia.
De entre las nuevas modifaciones a Palacio Nacional
posteriores a la Guerra contra los Estados Unidos, está la construcción de la
puerta frontal en la parte norte de la fachada, por órdenes del presidente
Mariano Arista en 1852, por lo que esa puerta recibe el nombre Mariana en su honor;
teniendo con ello desde entonces las tres puertas con que el Palacio da al
Zócalo. El día 5 de febrero de 1857 en el recinto legislativo de Palacio se jura frente
a un crucifijo la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de
1857, que de corte liberal.
Durante la Guerra de los Tres Años o Guerra de Reforma de 1857 a 1861, el gobierno del país se divide en dos. Por un lado, desde
el Palacio Nacional, se mantienen los presidentes del gobierno conservador. Por
otro, el presidente Benito Juárez instala su gobierno federal en el puerto de Veracruz de donde ingresará a la Ciudad de México hasta enero de 1861.
Durante la Guerra de Intervención Francesa,
Benito Juárez se ve obligado a dejar la capital y el
31 de mayo de 1863 deja Palacio Nacional, quien simbólicamente cierra la puerta
central.[1] En junio de 1863 el ejército francés ocupa el Palacio
Nacional y por breve tiempo de 1863 a 1867, nuevamente se le llamará Palacio Imperial, durante el
Segundo Imperio Mexicano de Maximiliano de Habsburgo, aunque no lo usó como residencia, ya que en
1863 el emperador cambió su residencia al Castillo de Chapultepec, dejando al Palacio como un edificio puramente
administrativo y de protocolo, no obstante lo anterior, ordenó diversas obras en
su interior para que adquiriera un toque majestuoso y dejar atrás algo del
estilo sobrio que le caracterizaba.
Derrotado el imperio de Maximiliano, el
15 de julio de 1867 el presidente Benito Juárez regresa a la Ciudad de México y abre simbólicamente las puertas centrales de Palacio
Nacional y preside desde el palco central el desfile
triunfal.
Pocos años luego con el bronce de varios cañones capturados
al conservador Miguel Miramón en Calpulalpan y con el de obuses que sirvieron para la
defensa de Puebla durante el sitio de 1863 se crea la estatua sedente del
presidente Juárez que se encuentra entre el primer y segundo Patios
Marianos.
Ya durante el gobierno del presidente Porfirio Díaz son realizadas varias obras de infraestructura y adecuación
del Palacio, una de ellas es la creación de una puerta especial para el acceso
directo a las oficinas del ejecutivo en el costado surponiente, la instalación de la primera línea de potencia eléctrica,
la instalación del primer elevador de la ciudad de México en las áreas de oficinas del presidente y que aun hoy sigue
en uso exclusivo del jefe del ejecutivo federal.
El 14 de septiembre de 1886 se lleva a cabo con una ceremonia oficial la instalación de
la campana original del templo de Dolores Hidalgo en Guanajuato, la cual es transportada con honores militares esta llamada
Campana de Dolores se ubica en
sobre el balcón central de palacio que da al Zócalo, en un nicho que es especialmente construido, por lo que se
demuele el original copetón del centro, es a partir de entonces que se usa para
celebrar el aniversario del Grito de Dolores.
Siglo XX
Interior del Palacio Nacional
(Claustro).
El último presidente que usó el Palacio Nacional como
residencia fue Porfirio Díaz, quien terminó de rehabilitar el Castillo de Chapultepec para usarlo como residencia, siguiendo los pasos de
Maximiliano y Lerdo de Tejada. Aunque continuó siendo la sede del Poder Ejecutivo, albergando las
oficinas principales de las secretarias de Guerra y Marina, de Gobernación y Hacienda siendo esta ultima la única que queda a la fecha dentro de
Palacio; Además de la comandancia de la Primera Zona
Militar.
Para las fiestas del Centenario de la Independencia, Díaz ordenó en 1901 la rehabilitación casi total del palacio, salvo por el Salón de Recepciones, pero el estado
actual del resto de las áreas protocolarias del Palacio Nacional son de esta época.
Destacan de estos trabajos los plafones de algunos salones, el Salón Panamericano y la colocación de
otro elevador en el área de Hacienda. Es así como durante 1910 se llevan a cabo
diferentes ceremonias en Palacio, siendo de estas la mas vistosa y ultima la
"Apoteosis de los Héroes" el 6
de octubre en el Patio Central, para lo cual se construyo con madera y otros
materiales varios monumentos alegóricos, siendo el principal un catafalco
ubicado en el centro del Patio Central el cual se techo
totalmente.
Es así como durante la Revolución Mexicana y principalmente durante la Decena Trágica, que el Palacio Nacional recibe los daños de la guerra,
teniendo el daño mas fuerte en la zona de oficinas de la presidencia al sur del
palacio.
En 1926 se inauguró el Salón de la Tesorería (en el espacio
que ocupaba la Tesorería desde 1891). Pero no fue sino hasta
1929 en que se volvió a realizar una reforma profunda al
edificio, cuando el presidente Plutarco Elías Calles mandó construir la galería o tercer nivel de toda la
construcción, así como sustituir la piedra blanca de la fachada por el actual
tezontle rojizo que lo caracteriza y cambiar muchas de las características que
hasta entonces lo distinguían, como eran las estatuas de ángeles sobre las
puertas laterales del frente. Entre 1930 y 1951 es cuando se realizan las pinturas murales de
Diego Rivera en la Escalera de la Emperatriz y en el corredor del segundo
piso del Patio Central.
En 1945, el presidente Manuel Ávila Camacho ordenó la creación de las Galerías de los Presidentes y de
los Insurgentes, que se ubican en el segundo nivel de los patios que dan al
Patio de Honor en la zona de presidencia.
Al inicio de la segunda mitad del siglo XX, surgió un
desprecio y descuido por la herencia colonial en el centro de la
ciudad de México se realizaron obras que contrastaban burdamente con los
edificios virreinales. Así por ejemplo edificios tan antiguos como el Hospital
de Jesús fueron desfigurados con áreas modernas. El Palacio Nacional no se quedó exento
de estas ideas y en la década de 1960, en la parte oriente del antiguo huerto,
fueron construidos los edificios Landa para albergar más oficinas de
la Presidencia, la Primera Zona
Militar y de la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público, con una arquitectura que en nada armonizaba con el entorno
del lugar.
Contrario a lo anterior en 1972, se rehabilitó el Recinto Parlamentario con base a
litografías y descripciones del siglo XIX, reinaugurándose con una sección
especial del Congreso de la Unión el 18 de julio,[4] por estos años también se habilitaron otros salones con
ideas vanguardistas que contrastaban con el origen colonial del edificio, como
lo fue el vestíbulo del Recinto Parlamentario, entre
otros.[5]
Después del seísmo del 19 de septiembre de 1985 que sacudió la capital de la República, se desocuparon los
edificios Landa (que resultaron
dañados por los terremotos), junto con otros espacios. Además se tornó
preocupante el asentamiento del edificio, principalmente porque comenzó a ser de
manera altamente irregular y acelerado. Con lo cual se iniciaron trabajos de
rescate del inmueble, no para remodelarlo, sino para evitar su colapso.
Principalmente se atacaron problemas de cimentación.
Otra intervención se realizó entre 1999-2000 por órdenes del presidente Ernesto Zedillo, que en estos trabajos incluyó la remodelación de la
capilla, la demolición de los edificios Landa y otros más antiguos con el fin
de recuperar 14 mil metros cuadrados, la idea fue habilitar espacios para la
instalación de salas destinadas a exposiciones museográficas permanentes, por lo
que ahora cuenta con un museo que alberga entre otros copias del
Acta de Independencia, el Tratado de Córdoba, entre otros, en los trabajos de restauración se tomo darles
un estilo más apegados al siglo XIX a los salones habilitados como vanguardistas
en las décadas pasadas, se estableció el jardín botánico en remembranza del
jardín botánico de Moctezuma y el Jardín de la Emperatriz, el primero se hallaba
originalmente donde hoy esta la Torre Latinoamericana, el segundo ocupo parte del huerto de
Palacio.
Además el presidente Ernesto Zedillo es quien emite un reglamento para el uso del palacio
determinando la creación de la Conservaduría del Palacio Nacional, compuesta por
miembros de diferentes ramas del gobierno federal, lo que limita la preeminencia
que había tenido el ejecutivo en la administración del inmueble a través del
Estado Mayor Presidencial, por lo que la seguridad del inmueble se divide entre la
Secretaria de Hacienda (quienes controlan la zona abierta al publico en general),
la Secretaria de la Defensa Nacional quienes controlan los edificios del oriente que dan a la
calle de Correo Mayor pertenecientes entonces a la Primera Zona Militar y la Presidencia de la República quienes a
través del Estado Mayor Presidencial controlan el Patio de Honor y la zona de oficinas del
presidente.
Mural de Diego Rivera.
Fuente del Pegaso
La fuente ubicada al centro de Patio Central es una réplica
de la original que existió hace más de 300 años en ése mismo sitio, esta tiene
en parte superior una representación de un Pegaso, cuyo simbolismo se apega al mito griego de
Perseo donde al matar a Medusa nace Pegaso que representa tres virtudes: el
valor, la prudencia y la inteligencia ya que Perseo al decidirse a enfrentar a la Medusa fue
valiente, al decidir no mirarla de frente fue prudente y al hacerlo a través del
reflejo en su escudo fue inteligente. Se considera que estas tres virtudes deben
formar parte del carácter de quien ocupe este palacio para gobernar al
país.
Murales
Entre 1929 y 1951, el muralista
Diego Rivera realizó cinco murales en la segunda planta en el patio
central, y el espacio de la escalera principal. Los cuales fueron restaurados durante el año
2009, con motivo de los festejos del Bicentenario de la Independencia
Mexicana.
Fachadas
Palacio Nacional que se sitúa al oriente de la Plaza de la
Constitución, es el edificio más grande entre los que rodean el Zócalo de la
Ciudad de México y uno de los conjuntos arquitectónicos de mayores dimensiones
del país. Los cuatro rostros pétreos de Palacio Nacional son poco mencionados,
sin embargo cuentan con grandes maravillas y simbolismos, a continuación los
describiremos brevemente:
Su fachada principal, revestida con piedra de chiluca y
tezontle, muestra en su parte inferior y media un estilo barroco sobrio de los
siglos XVII y XVIII, y en su parte superior, construida entre 1926 y 1928, el
estilo llamado neocolonial. Dicha fachada consta de tres portadas,
correspondientes a sus puertas monumentales, entre las que destaca por su
simbolismo la central. En lo alto se observa la Campana de Dolores, uno e los
objetos históricos de mayor relevancia para la historia patria. Según cuenta la
tradición, esta fue la campana que hizo sonar Miguel Hidalgo y Costilla la
madrugad del 16 de septiembre de 1810 y comenzar una de las grandes epopeyas de
la historia mexicana "La Independencia". En 1896, la campana fue trasladada de
Dolores Hidalgo, a la Ciudad de México por el general Sostenes Rocha. Debajo de
ella se ubica el balcón Presidencial, sitio donde cada 15 de septiembre por la
noche abre sus puertas al presidente quien da el tradicional "Grito de
Independencia", con vítores y repiques de campana. Remata la portada el escudo
nacional flanqueado por un caballero aguila y un soldado
español.
Las portadas laterales descubren las puertas denominadas
Mariana y de Honor. La primera, ubicada en el ala norte es así conocida en
memoria del presidente Mariano Arista, quien la mando construir en 1852, la otra
orientada al sur, recibe su nombre por el hecho de ser la puerta reservada para
uso exclusivo del presidente de la República. Esta costumbre data de cuando los
mandatarios se dirigían del Palacio de Chapultepec o de los Pinos a Palacio. La
fachada cierra en sus extremos con los densos torreones de estilo militar
revestidos de cantera.
La fachada lateral norte se extiende a lo largo de la calle
de Moneda. La primeras dos partes presentan los mismos elementos formales de la
fachada principal, pero en un estilo más sobrio y puro, característica del siglo
XVIII. La segunda parte consta de tres pisos y casi en su totalidades la
original de ese siglo. Destaca la portada que da acceso al Museo Nacional de las
Culturas, cuya imponente puerta ostenta ornamentaciones neoclásicas. A los
costados de la puerta se se levantan dos pares de columnas corintias rematadas
con un friso típico del siglo XVII, el cual sostiene una ventana balconeada
flanqueada por dos columnas jónicas. La gran portada termina con un frontón de
estilo neoclásico y un águila en bronce.
El lado oriente muestra una fachada dividida en cuatro
segmentos de diversas proporciones y estilos. En la esquina que forman Moneda y
Correo Mayor asoma el mismo estilo arquitectónico de la fachada principal del
Museo Nacional de las Culturas. No así la adyacente de la antigua Procuraduría,
la cual permite observar el estilo neocolonial predominante en las primeras
décadas del siglo XX, con sus grandes ventanas y balcones enmarcados en
cantería. El segmento inmediato muestra la fachada construida por el ingeniero
Miguel de Constanzó en el siglo XVIII, en un estilo que puede calificarse como
versallesco, aunque con elementos estilísticos Luis XVI; destaca el
revestimiento en tezontle rojo y los altorrelieves de amorcillos, guirnaldas,
figuras humanas, trofeos e instrumentos musicales que se observan en los
diversos tableros situados arriba de los ventanales. En el segmento que cierra
la fachada oriente, en la esquina de las calles Correo Mayor y Corregidora, se
levantan dos edificios reconstruidos en los tiempos recientes, cuyas fachadas
presentan un estilo sobrio característico de los años en que se aumento el
cuarto piso a Palacio Nacional.
La fachada lateral sur esta formada por tres partes que, en lo
fundamental, siguen el estilo que el arquitecto Petriccioli impuso a Palacio
Nacional entre 1926 y 1928: no obstante, la fachada intermedia, que antes
correspondía al Archivo General de la Nación guarda elementos que permiten
imaginar la antigua fachada del Palacio Virreynal.
El Palacio
Nacional ubicado en la ciudad de México es la sede del Poder Ejecutivo Federal de México. Su construcción inició en 1522 como segunda residencia privada de Hernán Cortés sobre parte del palacio del Huey Tlatoani
Moctezuma Xocoyotzin, fue luego adquirido por la corona y destinado como sede del
Virrey de la Nueva España, periodo en el cual fue incendiado y semidemolido en
1692 y reconstruido por las autoridades virreinales. Consumada la
Independencia de México fue destinado como sede de los Poderes Ejecutivo,
Legislativo y Judicial de los diferentes regímenes republicanos y monárquicos
del país, siendo en la década de 1930 su última gran
remodelación.
Construido en 40,000 m2, se encuentra ubicado al
oriente de la Plaza de la Constitución en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en la Delegación Cuauhtémoc del Distrito Federal.
Siglo XXI
Jardín de Palacio Nacional.
Durante la administración del presidente
Vicente Fox se da el primer intento en serio de abandonar el edificio
por parte de la presidencia, por lo que el entonces Secretario de Hacienda y
Crédito Público Francisco Gil Díaz toma áreas administradas por Hacienda como oficinas,
desalojando las muestras museográficas, aunque muda muchas de sus actividades al
edificio de Av. Constituyentes 1001. la idea era convertir las áreas de
Presidencia a un museo de sitio, pero la presión de varios sectores sociales
obligó a abandonar la idea.
Aunque se terminaron los trabajos de remodelación del
vestíbulo del Recinto Parlamentario, se abrió el archivo de
Francisco I. Madero.En noviembre de 2006 se inauguran los nuevos edificios que dan a la calle de
Correo Mayor, que sustituyen a los edificios Landa, estos son destinados a
oficinas y cuartel perteneciente a la Primera Zona Militar, que son
compartidos por el Estado Mayor Presidencial ya que permiten contar por primera vez, contar con un
estacionamiento para funcionarios y visitantes especiales, a este edificio se le
cuidaron sus fachadas para mantener la armonía arquitectónica con el resto del
conjunto.Con motivo de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la
Revolución Mexicana, el presidente Felipe Calderón Hinojosa autorizó el remozamiento del Palacio y de la
Casa de Moneda (actualmente Museo Nacional de las Culturas), con el fin de integrarlos en un solo conjunto que cubre
toda la manzana. Los trabajos son principalmente en la fachada y su acera
principal, trabajos de cimentación con la inyección de lodos con
Bentonita.
El Palacio continúa siendo la sede oficial del Poder
Ejecutivo, aunque ya no es la residencia oficial del Presidente (trasladada a
Los Pinos) en el área del Bosque de Chapultepec. Sin embargo, aquí se realizan importantes actos protocolarios del
Presidente, como jefe del Estado Mexicano: celebración del Grito de Dolores,
desfiles militares conmemorativos de la Independencia y de la Revolución
Mexicana, mensajes del Presidente con motivo de sus informes de gobierno,
recepción de Jefes de Estado y de gobierno de países extranjeros, recepción de
credenciales del cuerpo diplomático acreditado en el país, entre otros
eventos.
Este alberga las siguientes instalaciones y recintos:
Felipe Calderón Hinojosa, encabezando el grito de Independencia del Bicentenario de la Independencia Mexicana 2010.
Destaca de entre los festejos del Bicentenario de la Independencia, el rescate de muchas de las áreas destinadas para museografía que habían sido invadidas por la Secretaría de Hacienda, junto con otros espacios, integradas en la Galería Nacional inaugurada el 5 de septiembre de 2010 por el presidente Calderón con la exposición México 200 años: La patria en construcción[10] (abierta al público a partir del 19 de septiembre). En esta exposición destaca la exhibición de once urnas con los restos de los catorce héroes que reposan en la Columna de la Independencia: Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Jiménez, Nicolás Bravo, Vicente Guerrero, Mariano Matamoros, Francisco Xavier Mina, José María Morelos y Pavón, Andrés Quintana Roo, Leona Vicario, Guadalupe Victoria, Pedro Moreno y Víctor Rosales; los cuales fueron exhumados del Monumento de la Independencia el 30 de mayo y llevados para su estudio al Castillo de Chapultepec y recibidos con honores en Palacio Nacional el 16 de agosto, los cuales estuvieron en exhibición hasta el 30 de julio de 2011, exactamente al cumplirse el bicentenario de la ejecución de Miguel Hidalgo, en el que regresaron a la Columna de la Independencia y en que se terminó la exposición.[11] Asimismo, en la exposición México 200 años se exhibieron documentos como el Acta de Independencia, los Sentimientos de la Nación; así como banderas, muebles y artículos de gran valor histórico.[10]
El Palacio hoy
Fuente en el patio de Palacio
Nacional.
El Palacio continúa siendo la sede oficial del Poder
Ejecutivo, aunque ya no es la residencia oficial del Presidente (trasladada a
Los Pinos) en el área del Bosque de Chapultepec. Sin embargo, aquí se realizan importantes actos protocolarios del
Presidente, como jefe del Estado Mexicano: celebración del Grito de Dolores,
desfiles militares conmemorativos de la Independencia y de la Revolución
Mexicana, mensajes del Presidente con motivo de sus informes de gobierno,
recepción de Jefes de Estado y de gobierno de países extranjeros, recepción de
credenciales del cuerpo diplomático acreditado en el país, entre otros
eventos.Este alberga las siguientes instalaciones y recintos:
[editar] Áreas de Presidencia
Administradas por la Presidencia de la República y por el
Estado Mayor Presidencial que no tienen acceso al público en
general:[1]
-
Despacho Presidencial
-
Salón de Recepciones (que cuenta con el Balcón Central)
-
Salón de Embajadores
-
Salón Morado
-
Salón Verde
-
Salón Azul
-
Salón Juárez
-
Salón de Acuerdos
-
Salón Morisco
-
Galería de los Presidentes (Corredor Norte)
-
Galería de los Presidentes (Corredor Oriente)
-
Galería de los Presidentes (Corredor Sur)
-
Galería de los Insurgentes (Corredor Poniente)
-
Comedor Presidencial
-
Antecomedor Presidencial
-
Biblioteca Presidencial
-
Biblioteca
-
Oficinas de la Presidencia
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Escalera de Honor
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Patio de Honor.
Áreas militares
Administradas por la Secretaría de la Defensa
Nacional:
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Instalaciones de la Primera Zona Militar.
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Jardín Botánico de Zona Tropical
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Jardín Botánico de Zona Árida
Áreas de Hacienda
Administradas por la Secretaria de Hacienda y Crédito
Público, que no tienen acceso al público general[1]
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Despacho del Secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
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Sala de Juntas
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Salón Verde
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Salón Café
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Salón Panamericano
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Salón de los Escudos
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Salón de los Retratos
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Salón Guillermo Prieto (antes Salón de la Tesorería o Tesorería)
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Pasillo de Cajas con dos Bóvedas de Seguridad
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Escalinata de la Emperatriz
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Oficinas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (varios edificios)
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Colección Acervo Patrimonial de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
Administradas por la Secretaria de Hacienda y Crédito
Público, con acceso al público en general:[1]
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Recinto de Homenaje a Don Benito Juárez (Museo de sitio con 7 salas)
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Salón de Homenajes del Recinto Homenaje a Don Benito Juárez
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Recinto Parlamentario (antigua Cámara de Diputados)
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Vestíbulo del Recinto Parlamentario
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Galería Nacional (inaugurada el 5 sep. 2010)
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Biblioteca Fondo Histórico de Hacienda (Antigua Sala de Fundición de Casa de Moneda o Capilla)
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Biblioteca y Archivo de Francisco I. Madero.
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Escalinata principal (que cuenta con los murales de Diego Rivera)
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Patio Central
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Patios Marianos
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Ventanas Arqueológicas prehispánicas y novohispanas





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